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Comenzar la actividad física y dejar el sedentarismo

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Acaso no hemos escuchado más de una vez frases como: no soy deportista; me da pereza; no tengo tiempo; me da vergüenza; me aburro. Todas, o algunas, usadas por aquellas personas que intentan explicar porqué no realizan actividad física.

Claro, que el cuerpo humano está hecho para moverse y por eso es recomendable realizar alguna actividad física. Sus beneficios son bien conocidos. No se trata de ser un deportista profesional, ni de cultivar una musculatura escultural, ni de tener una figura destacada. Se trata simplemente de aprovechar los beneficios saludables que ofrece la actividad física.

Beneficios de la actividad física
. Quema calorías. Así ayuda a perder peso y eliminar toxinas a través del sudor
. Reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares y metabólicas  
. Libera endorfinas. Lo que genera una sensación de placer y bienestar al finalizar la actividad
. Aumenta la densidad ósea. Es decir que contribuye a fortalecer los huesos y reducir el riego de la osteoporosis
. Mejora la postura corporal y evita dolores. Porque produce músculos tonificados y funcionales
. Aumenta el autoestima. Cada vez que se logra un objetivo, se siente que es posible seguir avanzando
. Anima a la superación y al alcance de meta. Llegar a una meta hace que surja un desafío mayor

Por dónde comenzar?
Lo primero es elegir una actividad que pueda disfrutarse. Algo motivante y divertido. Que pueda realizarse por etapas, gradualmente. Que se pueda ir incrementando con el tiempo y que permita establecer metas alcanzables. Correr es una buena elección.
Cómo hacerlo?
- Respetar las fases de entrada en calor y vuelta a la calma es fundamental para cuidar el cuerpo. Se trata de hacer el calentamiento y enfriamiento de manera adecuada. Primero comenzar gradualmente con una caminata, movimientos de brazos y trote suave para aumentar la temperatura corporal y el ritmo cardíaco, llevando el flujo sanguíneo a toda la musculatura. Y luego del la actividad, volver a la calma con una fase de trote suave y el estiramiento de los distintos grupos musculares utilizados. Este favorece las condiciones de recuperación y evita dolores molestos luego de la actividad.
- Hidratarse antes, durante y después del ejercicio. Para quienes están comenzando la actividad el agua es suficiente, al menos antes y durante la actividad. Para el post-entrenammiento pueden utilizarse bebidas isotónicas, sin abusar de las cantidades.
- Ejercitarse gradualmente. Uno de los errores más típicos es pretender realizar todo la actividad no practicada en una vida durante tres o cuatro días. Los resultados suelen ser desalentadores. Los dolores y las molestias intensos. y la probabilidad de abandonar muy elevada. Ir paso a paso y sostenerlo en el tiempo es lo mejor.
Para una actividad física satisfactoria debe cumplir algunas pautas básicas: diversión, motivación, dosificación y progresión gradual con metas realistas.